Dictador
No lamentamos tu muerte
sino tu vida
Y de tu muerte
solo lamentamos
no haber sido nosotros
con nuestras manos,
ungidas por el trabajo diario
que tu nunca conociste.
Nuestra bondad fue
tu beneficio
Dictador
No lamentamos tu muerte
sino tu vida
Y de tu muerte
solo lamentamos
no haber sido nosotros
con nuestras manos,
ungidas por el trabajo diario
que tu nunca conociste.
Nuestra bondad fue
tu beneficio